EL MERCADO Y EL ESTUDIO
Concepto de mercado: Lugar teórico donde se encuentra la oferta y la
demanda de productos y servicios y se determinan los precios.
1. ¿Qué es un estudio
de mercado?
Un estudio
de mercado es una revisión
hecha por las empresas de un nicho de mercado, para determinar qué tan
viable es y qué tan conveniente, por ende, sería invertir su dinero en
desarrollarlo.
En
pocas palabras, es una exploración previa que hacen las empresas para determinar si
una actividad económica determinada es o no lo suficientemente lucrativa o
sostenible en el tiempo para resultarle
conveniente.
Este
tipo de estudios involucra tanto
el sector productivo como el sector de servicios, y le brinda a las
empresas toda la información posible sobre los patrones de consumo de un nicho
determinado en una ubicación geográfica y social determinada. Los estudios
de mercado no son universales sino particulares y tienen una vigencia
determinada.
Por
eso los estudios de mercado suelen
hacerse dos veces al año (semestralmente), para vigilar cómo se
mueven los mercados actuales y qué posibles mercados nacen, de modo de poder
prever oportunidades y, también, riesgos venideros y sacar un mejor provecho a
sus activos.
En
este sentido, estos análisis suelen
ser interdisciplinarios, involucrando especialistas de la economía
aplicada, la filosofía, la estadística, la comunicación,
la administración y gerencia, entre
otras áreas puntuales.
2. ¿Para qué sirve un estudio
de mercado?
Este
tipo de revisiones tienen el cometido de informar a las empresas lo
más posibles respecto al comportamiento de sus mercados de interés,
es decir, de sus eventuales o actuales consumidores, para ayudarlas a definir
su estrategia empresarial.
Si
un estudio de mercado arroja escenarios de mucha ganancia y crecimiento en un área
novedosa, la empresa puede invertir dinero en ese nicho del mercado;
si
en
cambio arroja datos peligrosos, la empresa actuará de manera más
cautelosa. Los estudios de mercado son clave en la toma de decisiones.
3. Tipos de estudio de mercado
Un
estudio casual explora las relaciones entre la venta y sus posibles causas
objetivas.
Existen
tres tipos básicos de estudio de mercado:
- Exploratorio.
Recopila
la información inicial sobre una situación de mercado específica,
basándose en fuentes secundarias como revistas, publicaciones o
entrevistas con expertos.
- Descriptivo. Emprende
la segmentación del mercado a través de procesos de identificación y
cuantificación del consumo, es decir, hace una lectura del estado
actual de la materia y lo expresa en indicadores económicos y
empresariales.
- Casual. Persigue
establecer relaciones causales, o sea, de causa y efecto, en los fenómenos
observados en un mercado. Sobre todo, explora las relaciones entre la
venta y sus posibles causas objetivas.
4. Pasos de un estudio de
mercado
Es
necesario procesar la información para avanzar hacia conclusiones
concretas.
A
muy grandes rasgos, los pasos para elaborar un estudio de mercado tendrían que
involucrar lo siguiente:
- Recopilar la información. Ello
implica acudir a distintas fuentes (digitales, escritas, presenciales)
tanto en medios públicos como especializados, partiendo siempre de la
información que sobre el tema posea ya la empresa.
- Observar la demanda. Esto significa
medir lo que ocurre en el mercado, para tener una idea del estado de la
materia. Encuestas, visitas a la competencia y el contacto real con
los clientes es
clave en esta etapa.
- Análisis de la oferta. Una vez
comprendido el comportamiento del mercado, o sus tendencias principales,
conviene echar un ojo a la competencia para ver qué hacen bien y qué hacen
mal, en qué aciertan y en qué se equivocan y cuáles son sus debilidades.
- Definir el objetivo. A partir
de todo lo anterior, puede establecerse el objetivo del estudio y desglosar
la información en base a las eventuales conclusiones que se puede obtener
de ella. Es decir: procesar la información teniendo en cuenta qué es lo
que se nos pide entender, para avanzar hacia unas conclusiones concretas.
- Elaboración de un informe final. Finalmente
se presentará todo el proceso, haciendo hincapié en los análisis y las
conclusiones, al cliente. Este informa
puede incluir un análisis DAFO o las cuatro “P”, o cualquier otro método
conveniente.
5.
Ejemplo de estudio de mercado
Un
rápido ejemplo de estudio de mercado puede ser, para el caso de una juguetería:
- Revisar
la documentación sobre jugueterías, el sector juguete y el público
infantil, tanto en libros especializados como en reportes y otro material
divulgativo.
- Asistir
a la juguetería y realizar levantamiento de opiniones, encuestas y un
estudio de cantidad de compradores vs. cantidad de visitantes, para saber
cuántos clientes que ingresan a la tienda realmente compran, y por qué.
- Repetir
un estudio semejante en dos jugueterías cercanas de la competencia, en la
medida de lo posible. Cotejar sus estrategias de promoción con las de la
juguetería analizada, detallando por ejemplo días promocionales,
temporadas de oferta, etc.
- Procesar
la información levantada para llegar a conclusiones significativas.
Por ejemplo: la competencia atrae dos veces más clientes a su tienda,
que es más luminosa y posee una vidriera al día con los personajes del
momento. Sin embargo, vende una cifra similar a lo que venden las demás.
- Ofrecer
conclusiones basadas en el análisis: la ventaja de la competencia es la
apariencia, pero no vende más debido a sus altos precios. Una inversión en
decorado podría atraer mucho más público y pagarse no con aumento de
precios sino con volumen de ventas.
mercado metropolitano: Se trata de un área dentro y alrededor de
una ciudad relativamente grande.
Mercado negro: Término utilizado para
describir la venta clandestina e ilegal de bienes, productos o servicios,
violando la fijación de precios o el racionamiento impuesto por el gobierno o
las empresas.
A que llamamos productos manufacturados Los productos manufacturados son la base para el buen funcionamiento de varios sectores de la economía, como por ejemplo la agricultura, los servicios de distribución, diseño y mantenimiento, la información y las artesanías, entre otros.
Tipos de productos manufacturados. ¿Cuáles existen?
Cuando hablamos de productos manufacturados,
es necesario distinguir 3 grupos de artículos según su proceso de elaboración o
su fin último:
1) Bienes de consumo:
Son todos aquellos productos de valor agregado que los
clientes adquieren de forma directa en el mercado, pues no requieren de
intermediarios. Los ejemplos más clásicos de este grupo lo constituyen los
coches, los teléfonos móviles, los ordenadores, los televisores, entre otros.
2) Bienes de capital:
Son los productos que adquieren otras empresas para
llevar a cabo su labor comercial, es decir, recursos para que un tercero se
pueda desempeñar en el campo comercial. Un ejemplo claro lo vemos en los
envases de cartón que usan las empresas de zumos o de leche para envasar sus
productos.
3) Materiales y suministros:
Se trata de aquellos productos que son adquiridos por
otras empresas con el fin de dar término a productos propios. Por ejemplo, una
fábrica textil necesita una serie de insumos como botones, cremalleras o
cinturones de cuero para acabar sus diseños y confecciones.
Proceso de elaboración de productos
manufacturados
Los productos manufacturados se elaboran generalmente
a gran escala y su proceso de fabricación se suele dividir en diferentes
etapas. Veamos cuáles son:
1) Investigación: antes
de tomar cualquier decisión, los grupos de trabajo realizan una minuciosa labor
de investigación y análisis de mercado con el fin de determinar la viabilidad del
proyecto.
2) Diseño industrial: es la etapa previa a la elaboración. El grupo de trabajo realiza los
bosquejos de lo que será el producto final en función de la necesidad
identificada en el cliente o
público al que va dirigido.
3) Desarrollo del producto: en esta fase se ponen en marcha las acciones propias para elaborar el
producto. El trabajo se divide en etapas y por lo general supone la fabricación
de piezas a gran escala. Si es un producto manufacturado de bien de capital,
simplemente se adapta a las dinámicas del servicio que se quiere ofrecer y se
le otorga una utilidad.
4) Evaluación: en
último término, el producto manufacturado obtenido debe someterse a una serie
de valoraciones para determinar si ha cumplido con las expectativas que se
tenían de él antes de su fabricación.
Mercado
financiero:
Los mercados financieros es un espacio que
puede ser físico o virtual, a través del cual se intercambian activos
financieros entre agentes económicos y en el que se definen los
precios de dichos activos.
Los mercados financieros conforman un espacio cuyo objetivo
es canalizar el ahorro de las familias y empresas a la inversión. De tal manera
que las personas que ahorran tengan una buena remuneración por prestar ese
dinero y las empresas puedan disponer de ese dinero para realizar
inversiones.
Un mercado financiero está regido por la ley de la oferta y
la demanda. Es decir, cuando alguien quiere algo a un precio
determinado, solo lo podrá comprar a ese precio si hay otra persona dispuesta a
venderle ese algo a dicho precio.
Funciones
del mercado financiero
La función principal de un mercado financiero es la de
intermediación entre la gente que ahorra y la gente que necesita financiación.
En otras palabras, poner en contacto a compradores y vendedores. En base a ello
podemos nombras estas 4 principales funciones de los mercados financieros:
Poner en contacto a todo el mundo que quiera intervenir en él.
Fijar un precio adecuado a cualquier
activo.
Proporcionar liquidez a los activos.
Reducir los plazos y costes de
intermediación facilitando una mayor circulación de los activos.
Características
del mercado financiero
Estas son las principales características con las que
podemos definir un mercado financiero:
·
Amplitud: Un mercado financiero es más amplio
cuanto mayor es el volumen de activos que en él se negocian. Si hay muchos
inversores en el mercado, se negociarán más activos y por tanto, habrá más
amplitud.
·
Transparencia: La
facilidad de obtener información sobre el mercado financiero.
·
Libertad: Determinada
por la no existencia de barreras tanto para la compra como para la venta.
·
Profundidad: Un
mercado financiero es más profundo cuanto mayor es el número de órdenes de
compra-venta.
·
Flexibilidad: Facilidad para la
rápida actuación de los agentes ante la aparición de un deseo de compra o
venta.
Si las 5 características se elevan al
máximo estaríamos ante lo que se llama un «mercado perfecto».
¿Quiénes son los mercados financieros?
Los mercados financieros están formados por todas las
personas que intercambian activos financieros, ya que cuando pensamos en un
mercado a nadie le viene a la cabeza un lugar vacío. Entonces también podríamos
decir que los mercados financieros están formados por todos los inversores
que compran y venden esos activos financieros. ¿Y quiénes son esas personas?
Casi todo el mundo. Cuando un matrimonio
ahorra dinero y lo invierte en un plan de pensiones está formando parte de
los mercados financieros. Cuando alguien se compra una casa y pide una hipoteca
también está formando parte de los mercados. Cuando alguien compra acciones, letras del tesoro, cuando el Gobierno o una
empresa emite deuda, también están formando parte de los
mercados financieros. Incluso los mercados de materias primas pueden
considerarse parte de los mercados financieros siempre y cuando el cliente no
sea el consumidor final.
Hay agentes económicos que tienen más
influencia que otros en los mercados financieros. Una persona que invierte
1.000 millones de euros tendrá más poder de influencia que una persona que
invierte 1.000 euros. Si una persona vende 1.000 euros no tendrán apenas
efecto en el mercado. En cambio, si una persona vende enormes cantidades de acciones de un banco, las
acciones de este banco probablemente bajarán. En teoría, en el largo plazo, por
muy elevado que sea el monto, si existe amplitud del mercado, la operación de
ese inversor se disolverá y hará que el mercado financiero refleje de nuevo un
precio eficiente.
NACIO: EL 30 DE AGOSTO DE 1930
La infancia y adolescencia de Warren
Buffett en Omaha
Warren Buffett nació en Omaha, Nebraska, el 30 de
agosto de 1930. Curiosamente, su nacimiento tuvo lugar durante los inicios
de la Gran Depresión, siendo concebido poco después del famoso Crac del 29.
Al año siguiente de su nacimiento, su
padre, que trabajaba como corredor de bolsa, perdió su empleo y sus ahorros se
habían esfumado. Los primeros seis años de la vida de Warren le afectaron
mucho, debido a la falta de dinero. Sin embargo, esta situación le motivó a
querer ser rico, y no había día en su infancia que no imaginara el momento de serlo.
Afortunadamente, a esa misma edad, la familia Buffett comenzó a vivir mejor.
El Oráculo de Omaha fue el segundo hijo de
tres, y el único varón. Su padre fue una gran influencia para él, pues le
enseñó el mundo de la Bolsa, aunque no compartía la misma pasión que el pequeño
Warren sobre los números y hacer dinero. Esto sería una constante en los
años de la infancia de Buffett, ya que era un emprendedor nato. Cuando
tenía cinco años, vendía chicles en su vecindario. Después de ello, comenzó a
vender limonada, pero esta vez en la calle de uno de sus mejores amigos, ya que
ésta tenía más tráfico peatonal. Durante los veranos, él y su amigo Russell
trabajaban cargando palos de golf, cobrando 3$ al día.
A los diez años comenzó a seguir los
precios de las cotizaciones por su cuenta en su casa. A los once, hizo su
primera inversión en Bolsa, la compra de tres acciones preferentes de Cities
Service Company para él y tres para su hermana, a un precio de US$38 por
acción. La acción cayó a US$27 y luego subió a US$40, donde Warren vendió e
hizo su primer beneficio. Poco después la cotización llegó a US$200. En esta
operación aprendió una valiosa lección sobre la importancia de la
paciencia a la hora de invertir para no vender antes de tiempo.
Foto del joven Warren Buffett (izquierda)
con sus padres y hermanas
En 1942 y después de cerrar su firma de
corretaje, el padre de Warren decidió dedicarse a la política, logrando ganar
unas elecciones como congresista por el Partido Republicano. La familia Buffett
tenía que mudarse a Washington, pero el pequeño Warren no estaba nada contento.
No tenía nada que hacer allá. Durante su corta estadía en Washington,
realizó su primera declaración tributaria, a la edad de trece años. Comenzó
repartiendo el Washington Post, para después ser repartidor de otros
periódicos competidores. Decía que, si un ciudadano no estaba contento con
el Washington Post, se iría con la competencia más cercana. Con el negocio
de las rutas de repartición, logró ingresar US$175 mensuales, ahorrando
todo. A la edad de catorce, invirtió US$1,200 en acres de tierra de
cultivo en Nebraska. Después de un tiempo de vivir en la capital del país de
las barras y las estrellas, decidió regresarse a Omaha a vivir con su abuelo.
Además de terminar la escuela, Warren trabajaba en la tienda del abuelo
Buffett. Tampoco le agradaba mucho, pero respetaba mucho la ética y el trabajo
duro de su abuelo.
Antes de ingresar a la universidad, junto
con un amigo, establecieron una máquina de pinball en una barbería. Al mes
tenían tres máquinas en diferentes barberías, para luego pasar a siete. Ganaban
US$50 semanales. Y si alguna de las máquinas se descomponía, el amigo de Warren
las reparaba. Además de su negocio próspero, se dedicaba a leer las tablas
cotizaciones de las acciones. Ya estaba pensando en cursar una carrera en
inversiones. Su pasión era tanta, que realizó un corto en AT&T, por el
simple hecho de que sus profesores poseían acciones de la compañía telefónica.
Al graduarse, su padre le recomendó
aplicar para The Wharton School.
Buffett no quería, ya que ganaba mucho con su negocio de las rutas de
repartición y de las máquinas de pinball. Sin embargo, al final hizo caso a su
padre, aplicando para esta universidad y vendiendo sus negocios. No obstante,
su estadía en Wharton fue un fracaso, ya que sentía que sus profesores no
podían enseñarle más sobre inversiones, por lo que prefirió pasar todo el
tiempo en firmas de corretaje siguiendo de cerca diversas acciones.
No era un alumno sociable, ni siquiera en
las fiestas, donde la mayoría de chicos se divertía con alcohol y chicas, Warren
prefería entretener a los demás mediante charlas de inversiones y economía. A
los dos años decide abandonar Wharton y regresar a Omaha, matriculándose en la
Universidad de Nebraska.
El alumno privilegiado de Benjamín Graham
Intentó realizar su MBA en la Escuela de Negocios de
Harvard, pero fue rechazado. Luego mediante un amigo, se dio cuenta que Benjamin Graham enseñaba
en la Universidad de Columbia.
Buffett ya estaba familiarizado con él, pues recientemente había aprendido
los fundamentos del
value investing a través de su libro El Inversor Inteligente, la obra más popular de
Graham. Warren estaba muy entusiasmado ya que iba a aprender directamente
del padre del value
investing.
Fue el más joven de su clase con Graham.
Era muy participativo, entusiasta y siempre tenía algo que decir, a diferencia
de los otros alumnos. Era el alumno prodigio de Graham, llevándolo a ser
el único alumno al que Ben otorgó un A+, la máxima calificación posible.
Gracias a las enseñanzas de Ben, Warren pudo conocer a otros inversores value legendarios,
como Walter Schloss -quien
trabajaba con Graham-, Tom Knapp -fundador de la firma value Tweedy,
Browne y William Ruane – fundador del actual Sequoia Fund-. Ambos
aprendices de Graham.
Cuando Buffett se graduó de su MBA en
1951, tanto su mentor como su padre le recomendaron no meterse a la inversión
en Bolsa, pero Warren quería trabajar gratis con Ben, este último rechazándolo
por no ser judío. Triste por la decisión de su mentor, Warren regresó a Omaha
para comenzar una nueva aventura: la conquista de su futura compañera de vida.
Enamorado de Susie Thompson, Warren
comenzó a intentar conquistarla. Sin éxito, ya que el interés por él era nulo,
decidió mejor conquistar a su futuro suegro. Después de un año, logró seducirla
y se casaron. La pareja estaba lista para iniciar una familia.
Warren Buffett con su mujer Sussie y sus 3
hijos
Buffett trabajó en la nueva firma de
corretaje de su padre, donde vendía recomendaciones de acciones. No estaba
feliz con su trabajo, ya que no era un gran vendedor y su verdadera pasión
estaba en el análisis.
A pesar de ello, el joven Warren decidió
inscribirse en un curso para poder hablar en público, curso impartido por Dale Carnegie, un
reconocido autor y orador sobre autoayuda. Actualmente, Warren mantiene el
diploma del curso en los pasillos de las oficinas corporativas de Berkshire, ya
que para él tiene mucha más importancia que sus diplomas universitarios.
Recién terminado su curso para hablar en
público, comenzó a dar una clase de análisis de valores por las noches en
la Universidad de Omaha. A diferencia de Graham, Warren no daba consejos de
acciones para invertir. Todo era secreto para los demás, pero no para él. Esto
mismo lo aplicó años más tardes cuando gestionaba su primer vehículo de
inversión, donde sus cartas anuales no eran públicas y las compras que
realizaban eran a street name.
No quería que nadie supiera en qué estaba invirtiendo.
De Graham-Newman Partnership a Berkshire
Hathaway
Llegó 1954 y Graham llamó a Warren ofreciéndole un
puesto en Graham-Newman. Warren aceptó al instante. Pero pronto su máximo deseo
de trabajar con su ídolo y mentor se convirtió en una pesadilla, pues el joven
Buffett comenzó a sentirse frustrado debido a las reglas estrictas de Graham.
En primer lugar, Graham-Newman era un fondo pequeño, lo cual no podía invertir
en grandes compañías. En segundo lugar, el objetivo principal era no perder
dinero, no ganarlo. En tercer lugar, Graham pedía a sus inversores que
retiraran su capital. En último lugar y tal vez el más impactante para
Warren, es que Graham se apegaba demasiado a su criterio de inversión,
rechazando sus ideas de invertir en otro tipo de compañías que no fuesen cigar butts.
Para 1956, Graham cerró su firma y se retiró del mundo profesional de las
inversiones. Una vez más, Warren regresó a Omaha.
Una vez establecido nuevamente en su
ciudad natal, el Oráculo de Omaha tenía muy claro que ya no trabajaría para
nadie más. Así que, a sus 26 años, decidió abrir su propia sociedad de
inversiones, la cual contó con un capital inicial de 105.100 dólares,
provenientes de siete socios -la mayoría amigos y familiares-; y 100$ de
Warren. Buffett Associates era gestionado desde su habitación, y sus reglas de
operación eran sencillas; no permitía a sus socios retirar o ingresar nuevo
capital hasta el 31 de diciembre y tampoco les decía en qué invertía. ¿Cómo
ganaba dinero? No cobraba honorarios mensuales, pero sí se quedaba con un
25% de las ganancias que superasen el 6% anual. ¿El estilo de inversión? Al
igual que en Graham-Newman, Buffett utilizaba un value investing clásico, invirtiendo
en cigar
butts, situaciones de arbitraje y workouts -o situaciones especiales-.
Era 1958 y la familia Buffett esperaba al
tercer y último hijo, por lo que mudarse a una casa más grande era
necesario. Ese mismo año compró la casa en la que sigue viviendo en la
actualidad, por una cantidad de 31.500$ (aproximadamente 265.000$ en la
actualidad). La casa está situada en Farnam Street, la misma calle en la que
Berkshire Hathaway tiene su sede.
La casa de Warren Buffett en Farnam Street
Trabajando desde casa, en playera y
calzado deportivo, Warren tuvo problemas para levantar más capital, pero poco a
poco estos problemas se desvanecían. En 1961 realiza su primera gran inversión
en una compañía manufacturera de productos para granjas, Dempster Mill.
Era una inversión típica grahamniana. Adquiriendo un control importante sobre
la empresa, Warren pidió por cambios importantes para que regresara a ser
rentable. Como la inversión en Dempster Mill no rendía frutos, Warren pidió
consejo a Munger, quien conoció en 1959. Este le presentó a un amigo que al
final fue contratado para hacer el trabajo que Warren no pudo: recortar gastos,
cerrar plantas y liquidar el inventario. Todo el efectivo iba a manos de Warren
para invertir en otros activos. Pero esto no resultó tan bien, ya que se
tuvieron que despedir a poco más de cien empleados, cosa que a Warren no le
gustó mucho ya que fue fuertemente criticado y conocido como un liquidador.
Se prometió a sí mismo que nunca más haría algo así. En 1963 vendió a Dempster
Mill, generando 2,3 millones de dólares para su sociedad.
Pero Warren era un hombre obsesionado con
números y las inversiones. Y esto le trajo dificultades en su familia. Era
sumamente dependiente de Susie -su esposa-: ella cuidaba a los niños, pagaba
las cuentas y se encargaba prácticamente de todo en la familia. Warren tomó la
figura materna que le hizo falta en su esposa. Tampoco era un padre muy
expresivo. En ocasiones, los sábados llevaba a sus tres hijos a su oficina,
donde jugaba con ellos y los ayudaba con su tarea. Pero no era un padre que
dejara ver sus emociones. Y aunque era un poco más cariñoso con su hija
-Susie-, sus dos hijos varones se sentían rechazados por él. “Es la misma
cualidad (la falta de demostrar sus emociones) que lo hace un excelente
inversor.” Comentó su hijo mayor Howard en la biografía Buffett (Random
House, 2008).
Para 1962, Buffett Associates ya
gestionaba 7,2 millones de dólares, siendo un millón de Warren. De siete socios
originales pasó a tener noventa, de todas partes del país norteamericano. Ese
mismo año se mudó a Kiewit Plaza y comenzó a invertir en Berkshire Hathaway, su actual vehículo de inversión
y el conglomerado más grande de la actualidad. En 1966 cierra su sociedad a
nuevos inversores debido a que no encontraba inversiones nuevas y en parte
porque la ley no le permitía tener más de noventa y nueve socios. Para 1967 ya
tenía control mayoritario sobre Berkshire, pero en vez de reinvertir en la
empresa textil -era un negocio sumamente mediocre-, Warren utilizó el efectivo
para invertir en compañías financieras -bancos y aseguradoras-. En la
actualidad, Warren afirma que Berkshire Hathaway ha sido su peor inversión.
En 1970 cierra definitivamente su sociedad
y se vuelve presidente de Berkshire Hathaway. Fue la primera vez que
escribió la carta a los accionistas. Una vez más sin un trabajo a tiempo
completo, Warren decidió involucrarse un poco en la política, apoyando a
diversos candidatos demócratas. Susie, su esposa, que era una activista de los
derechos civiles, convenció a Warren de iniciar una fundación, donde otorgaban
cincuenta becas anuales a estudiantes afroamericanos. Incluso invirtió una
módica cantidad en bancos comunitarios para afroamericanos, pero no fue una
inversión que le haya rendido frutos y la abandonó inmediatamente.
Warren
Buffett y Charlie Munger, un amor a primera vista
Warren Buffett y Charlie Munger
Warren pasaba todo el día leyendo informes
anuales, publicaciones sobre negocios y hablando por teléfono. Era el trabajo
perfecto para él, pero también era algo muy solitario, pues la mayoría de veces
almorzaba solo y sin salir de su oficina. Una de las personas con las que
hablaba tanto por teléfono, era un amigo y asesor, Charlie Munger. En
aquel entonces, Munger era un abogado, pero era un amante de los negocios y las
inversiones y esta pasión fue amor a primera vista entre él y Warren. Ese mismo
año, Munger ya gestionaba su propia sociedad de inversiones.
El Oráculo estaba cambiando su perspectiva
de invertir. Se estaba fijando en otros aspectos importantes, como la
calidad del negocio y su marca. Esto gracias a la influencia de Munger y
de Phillip Fisher,
quien era un gestor poco reconocido. Esta perspectiva lo llevó a invertir
en American Express, que en aquel entonces estaba pasando por un problema
debido al “Escándalo del
Aceite de Ensalada”. Sin embargo, Buffett se dio cuenta que esto no
afectaba el renombre a nivel mundial de la compañía financiera.
A principios de la década de los setenta,
Warren y Munger comenzaron a adquirir dos compañías californianas con excelente
calidad y marca, Blue Chip Stamps y See’s Candy Shop. En 1973
invirtieron en otra empresa californiana, Wesco Financial. Para 1974, la SEC (Securities
Exchange Comission) comenzó un caso en contra de Buffett y Munger,
específicamente en el caso de la inversión que realizaron en Wesco Financial a
través de Blue Chip Stamps. Para 1976 el caso fue cerrado, concluyendo que no
se realizó actividad ilegal alguna en la adquisición del banco californiano.
Objetivo:
convertirse en el mejor inversor de la historia
Durante 1971-1972, Graham preguntó a Warren si estaba
dispuesto a ser co-autor en una nueva edición de El Inversor Inteligente. Buffett declinó debido a que Graham no le permitió escribir un
capítulo sobre cómo encontrar empresas maravillosas, así que solo colaboró con
el prefacio.
En 1973 Warren comenzó a invertir
en The Washington Post, el periódico que repartía en su
juventud. Ahí fue cuando comenzó una relación profesional con su
presidenta, Katherine Graham, a la cual le enseñaba todo lo que él sabía sobre
finanzas. En 1974 se volvió el director de la compañía de medios. Debido a la
crisis energética, inflacionaria y de altas tasas de interés que vivía el país
en la década, Warren también comenzó a invertir en otras compañías de
periódicos y en agencias publicitarias, debido a que sus costos eran
minúsculos, a diferencia de aquellas compañías que necesitaban grandes
cantidades de capital para operar.
En 1977 la esposa de Warren viendo que su
vida se desperdiciaba, decidió dejarlo y mudarse para San Francisco. Era
de esperar, pues el matrimonio ya no pasaba mucho tiempo juntos. Aunque no se
divorciaron, la pareja seguía viajando y pasando las vacaciones junto con
el resto de la familia. Esto fue un golpe muy duro para Warren. Incluso pensó
en mudarse a California para estar cerca de su familia, pero estaba tan
acostumbrado a su rutina diaria y a su vida, que jamás lo hizo. Al poco tiempo,
Warren comenzó a salir con otra mujer, Astrid, recomendada por Sussie, de la
que era amiga íntima. Astrid es su actual esposa y siguen juntos a día de hoy.
La década de los ochenta fue clave para la
fortuna personal y el éxito de Berkshire Hathaway. Buffett y Munger invirtieron
en todo tipo de negocios: mineras, aseguradoras, retailers, medios de
comunicación, tabaco, etc. En 1983, Warren compró Nebraska Furniture Mart a
su dueña, la Señora B. una mujer que le recordaba a su abuelo, por trabajadora
y ética.
Además de cambiar de esposa, Warren
también cambió de bebida favorita, abandonando Pepsi por la nueva Cherry
Coke, la misma bebida que se puede apreciar en cada asamblea anual de
Berkshire. Por cierto, durante los ochenta, la asamblea anual de Berkshire pasó
de ser en un restaurante a un evento donde llegaban miles de seguidores para
escuchar por horas a Buffett y Munger.
Buffett bebiendo Cherry Coke
A pesar de la famosa charla de Los
Superinversores de Graham & Doddsville, la Escuela de Negocios
de Columbia comenzó a adoptar la moda de la Teoría de los Mercados Eficientes,
por lo que Buffett rechazó donar su tiempo y dinero a la universidad por
adoptar las teorías académicas de Eugene Fama. Sin embargo, viendo que no se
podía luchar contra el Oráculo de Omaha, la universidad decidió dedicarse
exclusivamente a las enseñanzas de Graham y Dodd en las clases impartidas
por Bruce Greenwald.
Durante el Lunes Negro de 1987, Buffett
perdió US$342 millones de su fortuna personal, aunque no tardaría en
recuperarlos y salir reforzado de este nuevo bache. Para el año siguiente,
viendo que Coca-Cola atravesaba por muchos problemas -entre ellos el gran
fracaso de la New Coke-, adquirió el 7% de la empresa. Durante estos años se
convirtió en una persona muy popular, ampliando su círculo de amigos a
políticos, estrellas de cine, empresarios, periodistas, etc. Durante esta
época, Warren Buffett ya era conocido en todo el país como “El
Oráculo de Omaha”.
La rentabilidad de Warren Buffett comparada
con el S&P500
A comienzo de los noventa sucedió otra
controversia para Warren. Al poseer el 12% de interés en Salomon Brothers -un
banco mercante-, Buffett como presidente interino, tuvo que ponerse enfrente
del Tesoro de los EE.UU. La razón se debió a que un trader del banco quebró las
reglas emitidas por el Tesoro. Con el boom de las empresas tecnológicas basadas
en la Nueva Economía, el Oráculo de Omaha fue acusado de “perder su toque” por
no invertir en estas compañías. En el 2002 fue nombrado el mejor money manager
del siglo XX, dejando a Peter Lynch y John Templeton atrás. Al reventar la
Burbuja Punto Com en 2001, Warren fue recibido como todo un dios. Buffett
habría logrado su objetivo, convertirse en el hombre más rico del mundo y el
mejor inversor de la historia.
La
vida de Warren Buffett en la actualidad
Obama entegándole la Medalla Presicencial
de la Libertad a Warren Buffett
En 2004, fallece de cáncer su ex esposa,
Susie Buffett. Ese mismo año Bill Gates, quien lleva años siendo amigo de
Warren, es elegido para forma parte de la junta directiva de Berkshire.
Siguiendo los pasos de décadas atrás, en 2006 Warren anuncia que donará el
99% de su fortuna a varias fundaciones familiares y a la Fundación de Bill y
Melinda Gates, siendo el acto caritativo más grande de la historia de los
EE.UU. En 2007 anuncia a sus accionistas que está buscando un joven
sucesor que siga llevando el bueno camino del conglomerado. En 2010 junto con
Bill Gates, fundan la campaña The Giving Pledge,
la cual tiene como objetivo reclutar más multimillonarios para donar sus
fortunas.
Warren Buffett con el matrimonio Gates,
creadores de The Giving Pledge
En 2012 los seguidores del Oráculo de
Omaha temblaron de miedo, Buffett había sido diagnosticado con cáncer. Ese
mismo año, logró curarse de esta temible enfermedad.
En la actualidad, se puede apreciar a
Warren apareciendo en más medios y apoyando causas filantrópicas. Además de
pasar su tiempo libre jugando al brigde, también escribe cartas a sus
amistades. Recientemente, ha aparecido en un documental que sigue su vida
personal, más que su vida como inversor.
Esperemos tener más años al Oráculo de
Omaha, enseñándonos a ser más precavidos y disfrutar cada momento que podamos
de la vida.
BIOGRAFIA DE Amancio Ortega
Amancio Ortega nació en 1936, en el
pueblo leonés de Busdongo de Arbás, aunque vivió desde pequeño en Galicia.
Debido a la coyuntura, tuvo que dejar los estudios a los 12 años para ponerse a
trabajar en una camisería de A Coruña.
Es el hombre más rico de España y el tercero del mundo, solo superado
por Carlos Slim y Bill Gates. Procedente de una familia de clase humilde, Amancio Ortega ha conseguido construir una fortuna según Forbes de
47.600 millones de euros. Su empresa, Inditex, tiene un valor bursátil de 71.000 millones de euros y, gracias a los buenos resultados de 2012, Ortega obtuvo unos dividendos
de 813 millones de euros.
Amancio Ortega nació en 1936, en el pueblo
leonés de Busdongo de Arbás, aunque vivió desde pequeño en Galicia. Debido a la
coyuntura, tuvo que dejar los estudios a los 12 años para ponerse a trabajar en
una camisería de A Coruña.
Después de trabajar en algunas empresas
más, en 1963 comenzó por su cuenta y abrió una tienda llamada Goa que vendía
batas de boatiné. Muy pronto se dio a conocer por toda Galicia. En sus primeros
años laborales había aprendido los errores de la profesión y, desde el
principio, apostó por la integración vertical como
formato empresarial.
Una de las tiendas Zara en Singapur.
Fuente: WIkimedia Commons.
Diez
años después contaba con medio millar de empleados. En 1975 abrió la
primera tienda ZARA para, unos años más tarde, unir todo su conglomerado
empresarial bajo el nombre de Inditex.
Los
resultados de Inditex
En 2012, Inditex tuvo una facturación de 15.946
millones de euros. La empresa cuenta con 6.104 tiendas repartidas por
todo el mundo, divididas en 8 firmas:
Zara:
1.936 tiendas, 10.541 millones de euros.
Pull&Bear:
825 tiendas, 1.086 millones de euros.
Massimo
Dutti: 634 tiendas, 1.134 millones de euros.
Bershka:
910 tiendas, 1.485 millones de euros.
Stradivarius:
816 tiendas, 961 millones de euros.
Oysho:
533 tiendas, 314 millones de euros.
Zara
Home: 363 tiendas, 350 millones de euros.
Uterqüe:
87 tiendas, 74 millones de euros.
El
secreto de Zara
Zara es el buque insignia de Inditex. Su
facturación creció el año pasado un 18%, hasta llegar a los 10.541 millones de
euros. Para alcanzar el éxito, Amancio Ortega
siempre ha dirigido su empresa con una prioridad muy marcada: el cliente. A él le ha dedicado una buena parte de su personal, que ha sabido ver
qué era tendencia en cada momento y qué tipo de ropa iba a estar de moda.
Además, las distintas firmas de la compañía cuentan con una buena relación
calidad-precio, el stock se repone en cada tienda en un máximo de 3 días y se
cambia en un 40% todas las semanas.
Fuentes
de referencia
Alcaide, F. (2008) “Zara
y Amancio Ortega: la historia de muchas personas”, Executive Excellence.
Inditex.
Jiménez,
M. (2013) “Las
ventas y los beneficios de Inditex baten todos los récords en 2012”, El País.
Utrera,
E. (2013) “Estos
son los más ricos de España”, Forbes.
BUEN TRABAJO
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